Comprendiendo el azar: La regresión a la media

Regresion a la media

El psicólogo Daniel Kahneman daba una conferencia a los pilotos del ejército israelí sobre el saber popular en la modificación de conducta. Durante la conferencia afirmó que el refuerzo positivo es más efectivo para corregir una conducta que aplicar el castigo. Un instructor de vuelo presente en la sala se puso en pie y contradijo a Kanheman, el instructor aseguró que sus alumnos mejoraban después de recibir una buena bronca por una mala ejecución, y sin embargo apenas mejoraban tras ser elogiados por un buen vuelo. A raíz de este suceso, Kanheman comenzó a elaborar lo que años más tarde resultaría en la teoría de las perspectivas, gracias a la cual recibiría el premio nobel de economía junto al psicólogo cognitivo Amos Tversky.

El refuerzo positivo es más efectivo que el castigo, la ciencia lo ha probado con animales y con seres humanos,  ¿Por qué el instructor de vuelo percibía lo contrario? La culpa la tiene la regresión a la media, que se define como: “el fenómeno en el que si una variable es extrema en su primera medición, tenderá a estar más cerca de la media en su segunda medición y, paradójicamente, si es extrema en su segunda medición, tenderá a haber estado más cerca de la media en su primera”. Es decir, un suceso extraordinario, es más probable que sea seguido de un suceso más normal que de otro suceso extraordinario. ¿Por qué es importante  ser conscientes de esto?  Los pilotos mejoran su pericia a base de mucha práctica, su curva de aprendizaje es ascendente pero la mejora se produce poco a poco. Imaginemos que un piloto ha realizado un gran vuelo, que ha tenido un día extraordinariamente bueno, el instructor lo elogia. ¿Qué es lo más probable que suceda al día siguiente: otro día extraordinariamente bueno o un día más normal?  Ahora pongamos el caso contrario, que el piloto ha tenido un  día muy malo, extraordinariamente malo, ha estado a punto de estrellar el avión, y por ello el instructor le ha echado una buena bronca (castigo). ¿Qué es lo más probable que suceda el próximo día: otro susto o que sea un día más normal? Según la teoría de regresión a la media, lo más probable en ambos casos, es que el día siguiente la ejecución del piloto sea más normal, que tienda a la media.  El instructor sin embargo, no está pensando en la teoría de la regresión a la media, sino en que tras una bronca el piloto ha mejorado, y tras el elogio no parece haber mejorado, por lo que cree que el castigo es más efectivo que el refuerzo positivo, pero, ¿es eso cierto?

Igual que el instructor israelí, en nuestra vida cotidiana somos víctimas de la incapacidad de nuestra mente para interpretar el azar. Piensa en lo orgulloso que te sientes cuando tu equipo favorito golea a uno de los de arriba, y lo hace después de cuatro derrotas consecutivas, sin duda el próximo partido volverá a ganar, aunque lo más probable es que sea  un partido más normal, y si lo habitual es perder, perderá, aunque nos empeñemos en creer lo contrario.

La conformidad del ser humano y cómo salvar la vida siendo conformista

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El ser humano es un animal gregario, y como tal la opinión del grupo es muy importante. Uno de los hitos en la Psicología Social es el experimento realizado en 1951 por Solomon Asch acerca de la conformidad. La situación era simple. Se decía al sujeto que iba a participar en un experimento sobre percepción visual. Éste se sentaba en un aula junto a otras ocho personas, (que estaban compinchadas con el experimentador,), y en una pantalla se presentaban dos imágenes simultáneamente; una era una línea vertical, y la otra tres líneas verticales de diferente longitud. Los participantes debían decir qué línea era igual a la de muestra.

 Los sujetos de la sala daban todos la misma respuesta claramente errónea, el sujeto experimental se enfrentaba a un intenso malestar, y en el 33,6% de los casos, en contra de su propio juicio, dio la misma respuesta errónea que el resto de personas.

A veces la conformidad puede salvarte la vida. Durante una  recepción oficial, el jefe chino Zhao Gao le ofreció al emperador un ciervo, refiriéndose a el como si fuera un caballo. Algunos de sus oficiales siguieron con la mentira, mientras que otros constataron que el animal era en realidad un ciervo. Zhao Gao uitilizó esto como una prueba de fidelidad, y ordenó ejecutar a los oficiales que se negaron a llamar caballo al ciervo. En la política tenemos multitud de casos similares,  nos hemos habituado a escuchar a nuestros dirigentes mintiendo y usando toda clase de eufemismos. Llámalo regalo  a aquello que has robado. Extrapolando los resultados de Asch, puede que un 33,6% de nuestros políticos sigan la línea del partido en contra de su propio juicio.  😉

Dejo enlazados este vídeo sobre un experimento gracioso acerca de la conformidad realizado en un ascensor, y otro sobre el experimento original de Asch. 

@palabrasmiguel

 

La influencia social llevada el extremo

influencia social extrema

En 1978, casi mil miembros del Templo del Pueblo se suicidaron cuando se lo ordenó su líder. En 1993, miembros de la secta de los Davidianos se implicaron en una resistencia suicida a las demandas de la policía. En los Davidianos, se tenía prohibido a todos sus miembros tener relaciones sexuales excepto al líder, para quien éste era un derecho estrictamente reservado. ¿Qué hace que personas con una inteligencia normal se conviertan en borregos estúpidos y acepten las normas del grupo hasta el punto de terminar con su vida?

 En su análisis sobre el adoctrinamiento intenso, el psicólogo Robert Baron, describe cuatro fases. La primera es la del ablandamiento, donde los miembros son aislados de amigos y familia y se hace un gran esfuerzo por mantenerlos cansados, desorientados y emocionalmente activados (falta de sueño, desnutrición, trabajos extenuantes). En una segunda fase conocida como condescendencia, se pide a los reclutados que se pongan al servicio de las creencias del grupo y que activamente experimenten el rol de miembros. A continuación tiene lugar la tercera fase, la internacionalización, donde los reclutados aceptan las perspectivas del grupo, la aceptación pública se convierte en aceptación interna. Aquí ya podemos considerar a la persona como miembro de primera clase. Finalmente,  llega la cuarta fase, la consolidación, los reclutados fortalecen su membresía a través de su implicación en actos costosos que hacen difícil su retorno al mundo fuera de la secta; donar sus pertenencias personales al grupo, romper las relaciones con su familia, etc. En esta fase comienzan activamente a reclutar nuevos miembros, aceptan las creencias y filosofía del grupo de manera incuestionable, y pasan a mantener perspectivas negativas acerca de “los de afuera”.

Puede que haya personas más propensas a otras a caer en esta trampa, pero cualquiera puede ser víctima de un proceso de influencia social extrema. Una de las consecuencias de la crisis es el aumento del número de sectas y personas que se unen a ellas.  Como dijo el gran escritor irlandés Oscar Wilde; “Estar alerta, he ahí la vida; yacer en la tranquilidad, he ahí la muerte.

 

@palabrasmiguel

 

El paradigma del grupo mínimo

grupo minimo

¿Cuál es la categorización mínima a partir de la cual se producen distorsiones perceptivas? Desde la Psicología Social se trató de contestar a esto  mediante un sencillo experimento.

 Imagínese que lanzo una moneda al aire, y le digo que si sale cara pertenece al grupo A, y si sale cruz, pertenece al grupo B. Usted no conoce a nadie de estos grupos, de hecho ni siquiera existen, aunque usted cree que si.  Ahora pertenece al grupo A porque he lanzado una moneda al aire y ha salido cara.

 Si le pregunto cuáles cree que son las opiniones de las personas del grupo A y B sobre diferentes temas, seguramente las posiciones que usted crea que tiene el grupo A serán mucho más similares a las suyas que las que me relate para el grupo B, sin embargo no conoce a nadie que pertenezca a esos grupos.  Seguidamente le presento una serie de informaciones, hipotéticas, sobre características de las personas que forman parte de ambos grupos, y después le pido que las recuerde. El resultado más probable es que usted recuerde de las personas de su grupo lo que es más semejante a usted, y recordará mejor del otro grupo las características que son más diferentes a usted.

 Ahora viene lo más escandaloso del experimento, imagínese que le pido que elija una de las tres siguientes alternativas para repartir una recompensa;

1)      6 A – 6 B

2)      6 A – 5 B

3)      3 A – 1 B

 ¿Cuál cree que escogió la mayoría de los participantes en el experimento? (Recuerde que usted pertenece al grupo A). Yo diría que la opción 1, si eran buenos, puesto que ellos ganaban 6, y el grupo B también ganaba 6, o la opción 2, si no eran tan buenos, ellos seguirían ganando 6, y el grupo B ganaría 5. Sin embargo, la opción mayoritaria fue la tercera, la de máxima diferencia, la mayoría de los participantes prefirieron ganar la mitad, tres, pero tener el triple que el grupo B.   Hay un proverbio que dice; “para pelear los pollitos de la misma gallina se pintan la cara de distinto color”.   De vez en cuando deberíamos pararnos a analizar si las diferencias que hemos creado entre nosotros existen, preguntarnos, por ejemplo, si es tan diferente un hincha del Barça a uno del Madrid.

 A continuación dejo el enlace a un vídeo sobre el experimento de Jane Elliot en el que divide a los niños de una clase en dos grupos, y se ve como rápidamente todos asumen la pertenencia al nuevo grupo, con todas sus consecuencias.

Vídeo experimento Jane elliot

 

Cómo tomar un decisión estúpida con personas inteligentes

groupthink

 

En 1961 el presidente estadounidense John F. Kennedy, en colaboración con sus brillantes asesores y altos mandos militares, planearon la invasión de Cuba. Para ello decidieron enviar ocho aviones y mil quinientos exiliados cubanos a los que dotaron de armas. Hacia la Playa de Girón, en Bahía de Cochinos, se dirigieron los ilusionados guerreros, pensando en  formar un nuevo gobierno provisional en la isla, que estaría bajo el control de los EE.UU. Como pueden suponer el “ejército” de mil quinientos hombres fue derrotado en poco más de un día. A día de hoy Fidel Castro sigue gobernando Cuba. ¿Qué hizo que hombres brillantes, como el presidente de EEUU, los altos mandos de la CIA y del ejército, tomaran una decisión tan estúpida?  El pensamiento grupal o groupthink.

El groupthink fue descrito por el psicólogo Irving Janis en 1972, que explica cómo grupos inteligentes pueden tomar decisiones malas e irracionales, incluso tan estúpidas como la de Bahía Cochinos. Este fenómeno se produce cuando un grupo altamente cohesionado y con una mentalidad parecida, se encuentra tan condicionado por la búsqueda de consenso que deteriora la percepción de la realidad. Janis describió ocho características del pensamiento grupal:

  1. Ilusión de invulnerabilidad; esto viene de serie con cada persona, nadie coge el coche pensando en que va a tener un accidente, ni pensamos en que vamos a tener una enfermedad grave la próxima semana, de la misma forma en el pensamiento del grupo no se incluye el que puedan ser derrotados, (en Bahía Cochinos ni siquiera plantearon un plan de huída por si fracasaban).
  2. Creencia incuestionable en la moralidad inherente del grupo; En ningún momento se plantearon la legitimidad de la revolución del pueblo cubano, la invasión de Cuba y control por parte de los EEUU era lo moralmente correcto.
  3. Racionalización colectiva de las decisiones del grupo; esta es una de las más peligrosas. Todos querían buscar un consenso, ¡enviar mil quinientos hombres contra todo un país es un suicidio! Si, pero los cubanos no tienen tan buenas armas como las que le vamos a entregar nosotros a nuestros hombres, además nuestros hombres están más motivados porque quieren volver a su país, y además saben que EEUU está con ellos, así que irán más confiados… Racionalizaciones de este tipo, buscando el consenso como sea y que son aceptadas por todos los miembros.
  4. Estereotipo compartido de miembros de fuera del grupo; los cubanos no tienen la más mínima preparación militar, etc.
  5. Autocensura; los miembros evitan hacer críticas. Cuando estás reunido con veinte amigos, todos dispuestos a tomar una decisión, y crees que hay algo que va en contra de esa decisión, como, quizá sean muy pocos hombres, decides mantenerlo en silencio, pues parece que eres el único que cree eso, y no quieres ser el “patito feo” del grupo, además hay otras veinte personas que piensan lo contrario, así que confías más en ellas.
  6.  Ilusión de unanimidad; Nadie se ha atrevido a decir que le parecen pocos hombres, puede que todos lo crean, pero nadie ha expresado una opinión discordante, así que siguen creyendo que el resto está de acuerdo.
  7. Presión directa a quienes se opongan a conformarse.
  8. Miembros que protegen al grupo de información negativa; Sé que el pueblo cubano apoya la revolución y será difícil que respalden a nuestros hombres, pero omito el detalle porque no quiero aguar la fiesta al grupo… y así con cientos de detalles.

¿Qué podemos aprender de todo esto? A la hora de tomar una decisión puede ser bueno delegar la responsabilidad en una sola persona, y que esta se encargue de preguntar a los diferentes asesores su opinión para luego tomar la decisión, o designar dentro del grupo a un abogado del diablo que trate de rebatir cada punto.

A modo de reflexión :  “La democracia es una forma superior de gobierno, porque se basa en el respeto del hombre como ser racional.” John F. Kennedy.    Puede que el hombre si sea un ser racional, pero el grupo desde luego no, y votan masas, no personas.

 

@palabrasmiguel

 

El efecto Pigmalion

Nubes reflejadas en edificio

Cuenta la leyenda que un  rey de Chipre llamado Pigmalión no encontraba la mujer perfecta para casarse,  ante esto decidió esculpir esculturas preciosas, una de ellas, Galatea, era tan bella que Pigmalión se enamoró de ella, la besaba y trataba como a una mujer. Era tal el deseo de Pigmalión por convertir a su obra en una mujer, que la Diosa Venus  decidió dar vida a Galatea, que se convertiría en la esposa del rey.

 De esta preciosa leyenda cobra el nombre el efecto de la profecía autocumplida. Este efecto ha sido ampliamente estudiado desde la Psicología Social, y podemos resumirlo en que cuando alguien anticipa un hecho y tiene la expectativa de que se va a cumplir, seguramente se cumpla.

 En 1964 Robert Rosenthal realizó un experimentó que quedaría en la historia de la Psicología Social;  Primero, aplicó una prueba de inteligencia a un grupo de escolares. Después dividió al grupo aleatoriamente en dos grupos, y le dijo a la profesora que unos estudiantes estaban “situados por encima del promedio, de los que se podía esperar progresos notables”, el resto eran  mediocres.

Al final del año, Rosenthal volvió a aplicar la prueba a todos los estudiantes. El resultado fue que los chicos del grupo experimental (los falsamente descritos como superdotados ante sus profesores) habían mejorado mucho más que el resto, el grupo control.

 La lección  es clara: espera aquello que quieres, porque si crees en algo, te comportarás como si fueses a conseguirlo, y si lo haces lo más probable es que lo consigas.

Vídeo sobre Experimento Pigmalion

 

Blog personal Miguel Molina Alen | Psicología, Marketing, Actualidad TIC

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