El coste de las cosas gratis

el coste de las cosas gratis

Somos incapaces de resisistirnos a comprar todo lo que sea gratis, ya que asumimos que las cosas gratis no tienen coste, pero… ¿es esto cierto?

Imáginese que le hacen la siguiente oferta:
Puede escoger entre unos bombones Ferrero Rocher que habitualmente cuestan 50 céntimos, a 15 céntimos, o unos bombones de marca blanca de calidad más normal, que habitualmente cuestan 15 céntimos, a 1 céntimo. ¿Cuál escogería?
Ante esta decisión en los *experimentos realizados, la mayoría de participantes, más del 70%, escogió los bombones de mayor calidad. Es una decisión racional, ya que el ahorro es de 35 céntimos, mientras que en los de marca blanca es de 14 céntimos. ¿Qué sucede si rebajamos ambos productos 1 céntimo?

Ahora puede escoger entre unos Ferrero Rocher a 14 céntimos, o llevarse los bombones normalitos gratis. ¿Qué opción escoge? Ante esta elección la mayoría escogió los bombones normalitos, el 69%, mientras que sólo el 31% escogió los de mayor calidad.

Voy a contarle la historia de un hombre que con frecuencia se aloja en hoteles, en cuyas habitaciones es habitual encontrar un boligrafo de obsequio. Hablo de una de esas personas que se llevan el bolígrafo, al fin y al cabo, ¡es gratis! Un día lluvioso en el que no tenía mucho qué hacer, se le ocurrió contar todos los bolis que tenía acumulados en casa, con el resultado de 116 bolígrafos. Pongamos que la vida media de un bolígrafo es de 3 meses, por lo que tendria boligráfos suficientes para los próximos 29 años. ¿Será necesario un bolígrafo dentro de 20 años? ¿Seguirá existiendo el papel dentro de 20 años? No lo sé, pero en cualquier caso es probable que estos bolígrafos sean inservibles dentro de 20 años, ya que la tinta se habrá secado. ¿Este hombre necesita coger un boligráfo gratis más?

Es posible que haya vivido una situación similar a esta: Quiere comprarse una libreta de tapas gruesas y papel de calidad de 80gr. Se dirige a la librería, ve esa libreta que estaba buscando, y a su lado otra libreta de peor calidad, con las tapas más finas y un papel 60gr, pero… Por la compra de esa libreta de peor calidad, ofrecen otra libreta ¡gratis! ¿Va a dejar escapar la oportunidad de llevarse una libreta gratis? Al fin y al cabo, esta libreta también sirve para sus tareas. Es un chollo, se lleva una libreta gratis sólo por comprar otra libreta igual. El impulso le puede y sale de la tienda con dos libretas. Se va contento pero ha perdido la oportunidad de llevarse esa libreta de tapas gruesas y hojas de 80gr de grosor con la que iba a distinguirse en la próxima reunión…

El ejemplo es exagerado, pero le invito a recapacitar sobre el coste de todas esas cosas que se ha llevado “gratis”, desde la entrada de cine gratis por la que soportó 2 horas de cola, hasta ese lavado de coche gratis que hizo que recorriese 10 kms hasta la otra punta de la ciudad para lavar su vehículo y ahorrarse los 3 euros del autolavado de su barrio.

*estudio de Kristina shampanier, “Zero as a special price”.

Blog personal Miguel Molina Alen | Psicología, Marketing, Actualidad TIC

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