¿Somos más inteligentes que nuestros padres?

Einstein baby

Para responder a esto volemos hasta finales de 1970, donde un estudioso norteamericano llamado James Flynn investigó la historia de los coeficientes de inteligencia en un intento de refutar los estudios publicados por el controvertido académico Arthur Jensen,  el cual aseguraba que el 80% de la inteligencia era hereditaria y, basándose en las puntuaciones en los test, que  los afroamericanos eran menos inteligentes que los blancos.

Al bucear en los archivos militares, Flynn, descubrió que las puntuaciones de los afroamericanos habían subido espectacularmente, tendencia que contradecía a Jensen y parecía confirmar que el ambiente influía en el CI más de lo que hasta el momento se creía, ya que el acceso de los afroamericanos en el sistema educativo los ponía al mismo nivel que los blancos. Flynn descubrió algo más sorprendente, y es que las puntuaciones de los blancos también habían subido.  Esto había pasado desapercibido, ya que el departamento encargado de los CI adaptaba de forma rutinaria los exámenes para asegurarse de que una persona de inteligencia media alcanzara siempre una puntuación media de 100 en el test.

A esta subida del CI que se produce año tras año se la ha llamado efecto Flynn. Se ha constatado que cada década el CI medio sube en tres puntos. Pero, ¿somos realmente más listos, o simplemente hacemos mejor los test?

Los indicios apuntan hacia lo segundo, que realmente somos más inteligentes. ¿Por qué? El CI está afectado por el entorno en su mayor parte. Hoy en día contamos con una mejor alimentación, más educación, pero sobretodo, parece que la clave es toda la tecnología que obliga a nuestros cerebros a adaptarse, y un mundo que avanza exponencialmente. Steven Johnson, en su libro “Everything Bad is Good for You: How Today’s Popular Culture is Actually Making Us Smarter”  propone la hipótesis de que la razón del efecto Flynn estriba en un cambio sustancial de nuestra “dieta mental”.

Pensemos en la vida de un niño de 10 años de hace un siglo; debía ayudar en las faenas del hogar, trabajo infantil, la cultura que tenía a mano eran los libros de abasto, y pasaba la mayor parte del tiempo lúdico jugando en la calle con sus amigos. Comparemos eso con el nivel de dominio tecnológico y cultural de un niño de hoy en día. Acceso a un mundo virtual lleno de información, videojuegos que obligan a resolver problemas mentales, deben aprender a utilizar un aparato nuevo cada pocos meses, y gracias al aumento del nivel de vida disponen de más tiempo libre.

El entorno se está volviendo cada vez más complejo y requiere un mayor esfuerzo cognitivo, por lo que no es de extrañar que algunos aspectos de nuestra inteligencia estén mejorando. La otra pregunta es; ¿estamos yendo en retroceso en otros aspectos de nuestra inteligencia? En nuestro modo de vida actual muchas interacciones sociales son sustituidas por interacciones con gadgets tecnológicos. Las personas seguimos las indicaciones del GPS, ya no hay necesidad de tratar de orientarse, ni de preguntar a un desconocido por el camino a seguir. Es habitual escuchar a personas mayores diciendo que los jóvenes ya no saben comportase, o que no saben hablar en público. ¿Eso es cierto o  son opiniones de personas que han olvidado cómo eran  en su juventud?

@palabrasmiguel

Comentarios

  1. ComposDublin dice:

    Los test de CI son una chorrada, ya que cualquiera puede entranarse para superarlos. La inteligencia se deberia definir como la capacidad de resolver un problema con muy poca información, siendo el problema matematico, social, contextual. Yo creo que la inteligencia del ser humano se mantiene estable de generacion en generacion y lo unico que varia es la tecnologia. Leyendo libros de hace siglos, puedo observar como el ser humano es igual o incluso mas agudo antaño.

  2. En realidad debemos hablar de varios tipos de Inteligencia, en concreto Gardner habla de ocho tipos de inteligencia.

    Pese a lo que dices acerca los test, que se entrena la capacidad para ejecutarlos mejor, lo cierto es que nuestra capacidad de resolución de problemas está mejorando década tras década. Debido a varios factores, uno es la alimentación, ya no hay carencia de vitaminas, ni de minerales vitales para funcionamiento mental como el fósforo. Además el factor más importante es que nuestro medio de vida actual nos obliga a resolver más problemas, y aprender muchas más cosas. Sin embargo creo que estamos perdiendo en otros aspectos de la inteligencia, como en la interpersonal, porque interactuamos más con tecnología en detrimento de hacerlo con personas.

    El mundo está cambiando, y nosotros también, nuestra capacidad de atención se adapta a la multipantalla, y cada vez somos menos capaces de atender 10 minutos seguidos al mismo punto. ¿A dónde vamos a llegar? Ni idea, nuestra mente es lineal y es incapaz de predecir un crecimiento exponencial…

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