El paradigma del grupo mínimo

grupo minimo

¿Cuál es la categorización mínima a partir de la cual se producen distorsiones perceptivas? Desde la Psicología Social se trató de contestar a esto  mediante un sencillo experimento.

 Imagínese que lanzo una moneda al aire, y le digo que si sale cara pertenece al grupo A, y si sale cruz, pertenece al grupo B. Usted no conoce a nadie de estos grupos, de hecho ni siquiera existen, aunque usted cree que si.  Ahora pertenece al grupo A porque he lanzado una moneda al aire y ha salido cara.

 Si le pregunto cuáles cree que son las opiniones de las personas del grupo A y B sobre diferentes temas, seguramente las posiciones que usted crea que tiene el grupo A serán mucho más similares a las suyas que las que me relate para el grupo B, sin embargo no conoce a nadie que pertenezca a esos grupos.  Seguidamente le presento una serie de informaciones, hipotéticas, sobre características de las personas que forman parte de ambos grupos, y después le pido que las recuerde. El resultado más probable es que usted recuerde de las personas de su grupo lo que es más semejante a usted, y recordará mejor del otro grupo las características que son más diferentes a usted.

 Ahora viene lo más escandaloso del experimento, imagínese que le pido que elija una de las tres siguientes alternativas para repartir una recompensa;

1)      6 A – 6 B

2)      6 A – 5 B

3)      3 A – 1 B

 ¿Cuál cree que escogió la mayoría de los participantes en el experimento? (Recuerde que usted pertenece al grupo A). Yo diría que la opción 1, si eran buenos, puesto que ellos ganaban 6, y el grupo B también ganaba 6, o la opción 2, si no eran tan buenos, ellos seguirían ganando 6, y el grupo B ganaría 5. Sin embargo, la opción mayoritaria fue la tercera, la de máxima diferencia, la mayoría de los participantes prefirieron ganar la mitad, tres, pero tener el triple que el grupo B.   Hay un proverbio que dice; “para pelear los pollitos de la misma gallina se pintan la cara de distinto color”.   De vez en cuando deberíamos pararnos a analizar si las diferencias que hemos creado entre nosotros existen, preguntarnos, por ejemplo, si es tan diferente un hincha del Barça a uno del Madrid.

 A continuación dejo el enlace a un vídeo sobre el experimento de Jane Elliot en el que divide a los niños de una clase en dos grupos, y se ve como rápidamente todos asumen la pertenencia al nuevo grupo, con todas sus consecuencias.

Vídeo experimento Jane elliot

 

Comentarios

  1. ComposDublin dice:

    Hay mas experimentos dentro de la naturaleza que prueban estas teorias, como por ejemplo dentro de una bandada de pajaros blancos, si a uno se le pintan las plumas de un color al devolverlo al grupo este será atacado y rechazado.

    Son mecanismos de supervivencia, que incluso se pueden ver en el mundo empresarial, existen grupo de trabajo armoniosos y colaboradores, mientras que otros son toxicos y generan competencia interna.

    Las democracias modernas consisten en gobernar al pueblo separandolo generando odio y fanatismo.

    • Gracias por tu comentario ComposDublin. Habría que abrir un debate de si es realmente adaptativo para el ser humano la división en grupos, o si por el contrario seríamos capaces de asumir que los más de siete mil millones de personas que formamos la humanidad somos un solo grupo. Yo creo que es algo bastante improbable, al menos que aparezca una fuerza extraterrestre y toda la humanidad deba unirse para luchar contra ella. En estos experimentos los conflictos se superaron creando una meta común para los dos grupos.

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