El porqué del prejuicio: Las correlaciones ilusorias

correlaciones ilusorias

La correlación ilusoria es uno de los mecanismos cognitivos que influyen a la hora de mantener o generar prejuicios. Para entender en qué consiste este mecanismo pensemos en el siguiente ejemplo.  Supongamos que tenemos la siguiente información;  En el grupo A hay mil miembros, y en el grupo B sólo cien. El año pasado cien miembros del grupo A fueron arrestados por la policía, mientras que diez miembros del grupo B también fueron arrestados.  Si tuvieses que evaluar las tendencias criminales de ambos grupos ¿diferirían tus evaluaciones entre un grupo y otro?  Probablemente contestarás que no, ya que la tasa de comportamiento criminal es del 10% en los dos grupos, sin embargo, las investigaciones en psicología social sugieren que en realidad, posiblemente asignarías una puntuación menos favorable al grupo minoritario, al grupo B.

La correlación  ilusoria es una tendencia a percibir la relación entre dos variables como más fuerte de lo que es en realidad. En general, solemos sobrestimar la proporción de comportamientos negativos en grupos relativamente pequeños.

¿Por qué se producen las correlaciones ilusorias? Una de las explicaciones para este fenómeno se basa en la distintividad de los eventos o en su baja frecuencia. Siguiendo con el ejemplo anterior, quizá no nos llamen la atención las cien detenciones de los miembros del grupo A, ya que se produce una cada pocos días durante el año, por lo que ni siquiera serán noticia. Sin embargo, la detención de un miembro del grupo B se produce menos de una vez al mes, por lo que cada vez que se produzca lo recordaremos más, porque si será noticia. Tener más accesibles en la memoria esas diez detenciones de los cien miembros del grupo B, hará que cuando tengamos que realizar un juicio sobre la tasa de criminalidad de ese grupo, sobreestimemos su importancia.

Las correlaciones ilusorias es sólo uno de los porqués del prejuicio. En la formación de prejuicios actúan otros mecanismos, como el de la homogeneidad del exogrupo, que consiste en percibir a los miembros del otro grupo como más iguales entre sí que los miembros del propio grupo. Si por ejemplo perteneciésemos al grupo A, pensaríamos que los miembros del grupo B son todos iguales, considerando que hay menos diferencias entre ellos que entre los miembros de nuestro grupo.  Otro día explicaré más de estas pequeñas “trampas” que utiliza nuestro pensamiento. Los humanos no podemos evitar caer en el uso de atajos cognitivos, e incluso errores del pensamiento, pero  ser conscientes de ellos nos hace menos vulnerables. Creo que desde los colegios se debería  enseñar la Psicología, igual que se enseña el funcionamiento del cuerpo humano, ¿no creen?


Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo con que se enseñe psicología en la escuela (opino lo mismo con otros campos, como la nutrición, por ejemplo).
    Y muy apropiado el ejemplo con delincuentes, leía y me imaginaba esa correlación ilusoria en los medios de comunicación, tal y como seguro que sucede.

    Un saludo!

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